Estructura de la “carrera profesional” hoy

Estructura de la “carrera profesional” hoy

Es evidente que entre todos debemos trabajar para definir un nuevo concepto de carrera profesional. Todos debemos aprender que hoy la carrera profesional no puede sólo definirse por un conjunto de pasos previsibles y paulatinos dentro de una pirámide organizativa.

No sabemos si el concepto de carrera es hoy aplicable a lo que se van a encontrar nuestros jóvenes. La carrera hoy es muchas veces la posibilidad, inclusive en el mismo puesto y organización de asumir tareas más exigentes y desafiantes que requieran un mayor ejercicio de las habilidades y destrezas de una determinada función o profesión. Es también la posibilidad de desarrollo y de crecimiento en múltiples actividades, entornos (trabajo por cuenta ajena, por cuenta propia, etc ), y también el hecho de ser capaz en cualquier momento de la trayectoria de iniciar actividades diametralmente distintas a las anteriores.

La profesionalización y la necesidad de respuesta permanente a la situación de cambio significan que el liderazgo y el éxito profesional esta cada vez menos ligado a una corporación determinada, a una trayectoria lineal en una actividad, a un entorno conocido y previsible. Estamos viendo modificados los principios de éxito y el desarrollo y la supervivencia y el éxito van a depender más de factores subjetivos como la movilidad, la capacidad de adaptación, la asunción de riesgos y el buen manejo de la marca o reputación personal.

Por ello resulta clave que todos seamos conscientes y capaces de diseñar nuestra propia carrera profesional tomando en cuenta las variables siguientes: libertad, flexibilidad e independencia.

En el ámbito organizativo los directivos debemos de tomar en consideración que privar a las personas de la seguridad corporativa sin ofrecer ninguna otra alternativa puede afectar a la continuidad y a la validez del proyecto empresarial. Si no somos capaces de asegurar ningún tipo de seguridad futura y nos limitamos a satisfacer las necesidades del corto plazo, si no proponemos ni ponemos los medios para estimular a las personas para pensar en sí mismas, ¿qué podemos esperar?  O tendremos individuos poco motivados que no nos aportarán lo mejor de sí mismos o individuos preocupados por su futuro que terminarán buscando nuevas alternativas.

El “contrato psicológico” entre las personas y las organizaciones debe ser redactado de nuevo para intentar conseguir una nueva clase de lealtad que sustituya al concepto tradicional de adhesión incondicional basado en criterios de continuidad y permanencia en el empleo. Aunque es posible que la crisis del empleo tenga un impacto relevante en este contexto es necesario que se centre en el futuro en el concepto de empleabilidad.

Pau Hortal

0 Comments

Leave A Reply